10/07/2012

Efluentes más limpios

La Planta de Tratamiento de Líquidos Lixiviados del CEAMSE procesa 500 metros cúbicos de efluentes diarios con óptima calidad. Sus nuevos filtros eliminan partículas de entre 0,001 y 0,1 micrones.

Diariamente, en CEAMSE se tratan 500 m3 de líquidos generados por la degradación de los residuos orgánicos.

Diariamente, en CEAMSE se tratan 500 m3 de líquidos generados por la degradación de los residuos orgánicos.

Entre las innovaciones tecnológicas que se implementaron en el Complejo Ambiental Norte III -que recibe diariamente 17.000 toneladas de residuos- se cuenta la mejora desarrollada en mayo de 2011 en la Planta de Tratamiento de Líquidos Lixiviados, que disminuye un 85% el residuo que se genera por el propio proceso de tratamiento de los líquidos. Esta planta fue la primera experiencia en el país para tratar los líquidos lixiviados que se generan en un relleno sanitario: funciona desde 1994 operada por la empresa Tecsan (Grupo Roggio). La capacidad actual de tratamiento es de 500 metros cúbicos por día, y se tratan los líquidos que se generan en los módulos operativos del complejo, actualmente Norte IIIC. Hasta hace pocos meses, operaba bajo un sistema de tratamiento biológico (sistema anaeróbico y aeróbico) y físico-químico. En los últimos años, se han realizado pruebas con distintas tecnologías aplicables a este tipo de líquidos: de todas las tecnologías ensayadas, se ha determinado que la más adecuada –incluyendo la relación entre costo y beneficio- es la tecnología de membrana, Ultrafiltración y Nanofiltración (UF/NF). El principio es bastante simple: la membrana actúa como un filtro muy específico que deja pasar el agua, mientras que retiene los sólidos suspendidos y otras sustancias. La membrana funciona como una pared de separación selectiva. Ciertas sustancias pueden atravesarla, mientras que otras quedan atrapadas en ella. Planta de Ultra y Nanofiltración Dentro del Complejo Ambiental Norte III de CEAMSE, también desde mayo de 2011 está operativa la Planta de Ultra y Nanofiltración. Es un sistema totalmente automatizado, cuyo trabajo de desarrollo e investigación estuvo a cargo de personal técnico de la contratista Tecsan, mientras que la ingeniería y provisión la realizó una empresa de Tampa (Florida, EE.UU). El sistema de tratamiento con membranas se ha convertido en una parte importante de la tecnología de la separación en los últimos años; trabaja sin necesidad de añadir productos químicos, con un uso relativamente bajo de la energía y conducciones de proceso fáciles y bien dispuestas. La tecnología de la membrana es un término genérico para una serie de procesos de separación diferentes y muy característicos. Estos procesos son del mismo tipo porque en todos ellos se usan membranas, material cada vez más  utilizado para la creación de agua tratada procedente de aguas subterráneas, superficiales o residuales. El proceso de la separación se basa en la utilización de membranas semipermeables. Existen varios métodos para permitir que las sustancias atraviesen una membrana: la aplicación de alta presión, el mantenimiento de un gradiente de concentración en ambos lados de la membrana y la introducción de un potencial eléctrico. La filtración de membrana se puede utilizar como una alternativa a la floculación, a las técnicas de purificación de sedimentos, a la adsorción (filtros de arena y filtros de carbón activado, intercambiadores iónicos), a la extracción y a la destilación. Hay dos factores que determinan la efectividad de un proceso de filtración de membrana, que dependen de ésta:

  • la selectividad, que se expresa mediante un parámetro llamado factor de retención o de separación (expresado en l/m2 h).
  • la productividad, que se expresa mediante un parámetro llamado flujo (expresado en l/m2 h).

La filtración por membrana se puede dividir en cuatro tecnologías: microfiltración, ultrafiltración, nanofiltración y ósmosis inversa. Cuando la membrana se utiliza para filtrar moléculas grandes, se aplican la microfiltración y la ultrafiltración. Debido al carácter abierto de estas membranas, su productividad es alta y las diferencias de presión son bajas. Cuando se necesita desalinizar el agua, se aplican la nanofiltración y la ósmosis inversa. La nanofiltración y las membranas de ósmosis inversa no actúan según el principio de porosidad, sino por la difusión. La presión requerida para realizar la nanofiltración y la ósmosis inversa es mucho más alta que la requerida para la micro y ultra filtración, mientras que su productividad es mucho más baja. Ultrafiltración El principio de la micro y ultrafiltración es la separación física: el tamaño del poro de la membrana determina hasta qué punto son eliminados los sólidos disueltos, la turbidez y los microorganismos. Por caso, para eliminar completamente los virus se requiere la ultrafiltración. Los poros de las membranas de ultrafiltración pueden retirar partículas de tamaños entre 0,001 y 0,1 micrones. La ultrafiltración también puede aplicarse como pretratamiento antes de la nanofiltración o de la ósmosis inversa, ya que el ensuciamiento de las membranas de nanofiltración (o NF) y ósmosis inversa (OI) puede perjudicar fácilmente el proceso de purificación. Así como es necesario el pretratamiento para NF y OI, también lo es para micro y ultrafiltración. Para esto se colocan pre-filtros que deben tener poros de tamaño entre 0,5 y 1,0 mm, dependiendo de la composición del efluente. Nanofiltración La nanofiltración es una técnica que ha prosperado a lo largo de los últimos años y hoy se la utiliza en las etapas de purificación del agua potable. En procesos industriales, la nanofiltración sirve para la eliminación de sustancias orgánicas, microcontaminantes e iones multivalentes; también retiene moderadamente las sales univalentes. El pretratamiento del agua de abastecimiento para las instalaciones de nanofiltración influye mucho en la eficacia de la instalación. El tipo de pretratamiento requerido depende en la calidad del agua entrante, y su propósito es reducir el contenido de materia orgánica y bacterias, así como también la reducción de SDI (Parámetro Adimensional de Incrustación de Membrana). Con esta metodología, complementada con los sistemas biológicos con que cuenta CEAMSE, se ha obtenido un efluente de óptima calidad, no igualable con los procesos utilizados anteriormente en nuestra planta, ni en otras existentes. La tecnología de membranas reemplaza el tratamiento físicoquímico utilizado en diferentes plantas, que tiene como principal insumo cal viva. En lo que respecta a la ultrafiltración/nanofiltración, se pueden mencionar las siguientes ventajas:

  • óptima calidad del efluente de salida
  • disminución de los barros generados
  • planta compacta y totalmente automatizada
  • operatoria limpia y ordenada
  • reemplazo de la operatoria de manipulación de cal viva

Los efluentes tratados de esta manera pueden ser utilizados para riego, limpieza de equipos e instalaciones. Con la instalación de la Planta de Tratamiento de Líquidos Lixiviados, CEAMSE se convirtió en Argentina en pionera en aplicación de tecnologías de vanguardia en un relleno sanitario.

 

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