12/06/2012

El compost certificado del CEAMSE

El compost certificado de CEAMSE. Fruto del trabajo conjunto con la Facultad de Agronomía de la UBA, en 2010 el compost que se produce en base a más de 10 mil toneladas anuales de residuos de poda fue certificado como “mejorador de suelos”.

Frente del CIDEC y Planta de compostaje Norte III

Frente del CIDEC y Planta de compostaje Norte III

A fines de 2009, el Centro de Investigaciones y Desarrollo de CEAMSE (CIDEC) y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) firmaron un convenio para hacer un trabajo de investigación conjunto. ¿Su objetivo? Conocer científicamente la utilidad como mejorador de tierra del compost que produce la Planta de Compostaje de CEAMSE con los restos de hojas, ramas y pastos que le llegan de los jardines y plazas del Conurbano bonaerense. Durante el siguiente año se trabajó intensamente en ensayos físicos, químicos, biológicos y agronómicos, lo mismo que en la evaluación de los procesos utilizados en la Planta. Y el esfuerzo se vio reconocido: finalmente, en diciembre de 2010  se obtuvo la inscripción del compost en Senasa como enmienda orgánica, con el número 16.319.

Situada en el Complejo Ambiental Norte III, la instalación recicla mensualmente entre 1.000 y 1.200 toneladas de residuos de poda, que suman nada menos que unas 10 mil toneladas al año.

El trabajo de investigación del CIDEC  y Agronomía de la UBA consistió en establecer la valorización agrícola del compost y su utilización para remediación de suelos y sedimentos contaminados, con el objetivo asociado de obtener un producto diferenciado, identificado y certificado. Desde el punto de vista legal (según el Decreto 4.830 reglamentario de la Ley 20.466), en la Argentina se considera enmienda “a toda sustancia o mezcla de sustancias de carácter mineral u orgánico, que incorporada al suelo modifique favorablemente sus características físico químicas, sin tener en cuenta su valor como fertilizante, como ser yeso, cales, azufre, dolomita, turba”.

Además de certificar las buenas cualidades del compost que CEAMSE utiliza para cubrir los rellenos sanitarios, la inscripción habilita a la empresa a comercializar el producto.

Mientras tanto, sigue la investigación conjunta con la Facultad de Agronomía para cumplir con las metas del proyecto. Entre ellas, están el monitoreo de las propiedades físico-químicas del compost (control de calidad) y la continuación de ensayos a campo para evaluar su posible uso como enmienda. También,  la evaluación de la regeneración de rellenos cerrados con especies  de raíces rizomatosas y megatérmicas con potencial de generación de  biomasa y los ensayos de cubrimiento del relleno sanitario cerrado con especies cespitosas de potencial uso en canchas de golf.

En agosto de 2012 se fijan las líneas de trabajo para el tercer año de contrato entre CEAMSE y el laboratorio de la Universidad de Buenos Aires.

Compost y fertilizantes químicos

Durante siglos las sociedades dedicadas a la agricultura han utilizado los abonos orgánicos y la mayoría practicaron algún tipo de compostaje. Esto comenzó a cambiar luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando se conoció el proceso de Haber-Bosch para fabricar fertilizantes nitrogenados. Sus muy visibles efectos (aumento del color verde de las plantas, mayor crecimiento y rendimiento) hicieron que los residuos de las cosechas, que hasta entonces habían sido materia prima para la confección de “abonos”, pasaran a ser simplemente residuos.

Hoy en día, tal como están planteada la producción agrícola, difícilmente el compost pueda reemplazar a los fertilizantes químicos en cultivos extensivos por un problema de escala. Por caso, la agricultura en la región Pampeana es extensiva y fertilizar un lote de entre 20 y 40 hectáreas –para su adecuada y pareja disposición- requeriría una cantidad tal de combustible que lo haría inviable desde los costos ambientales y monetarios.

Sin embargo, el compost sí sigue siendo una importante para el mejoramiento de suelos degradados y una alternativa para abono en huertas y jardines. En definitiva, es una práctica que contribuye al cuidado del medio ambiente, puesto que una parte de la basura se reutiliza y recicla, se mejora la calidad del suelo y de las plantas y arbustos, y se evita la utilización de bolsas de plástico o abonos químicos. Se trata de una herramienta valiosa en dos sentidos: es un material excelente que mejora cualquier tipo de suelo, y ayuda a que crezcan plantas más sanas, con mayor producción de flores y frutos.

Más información

La Planta de Compostaje de CEAMSE

En 2001, CEAMSE construyó su planta de compostaje en el Complejo Ambiental Norte III, con una capacidad máxima de 2.000 toneladas mensuales de residuos verdes. Con el objetivo de reducir los residuos orgánicos que llegan a los rellenos sanitarios, es la instalación de tratamiento biológico de mayor envergadura en su tipo en la Argentina.

El método de compostaje elegido permite operar en todas las condiciones climáticas y no genera olores ni líquidos desagradables. Además, no requiere volteos ni atrae insectos, roedores ni aves.

La fermentación de los restos de hojas, ramas y pastos a compostar se realiza en un digestor cerrado al que se le agrega la cantidad de aire estrictamente necesaria para mantener el proceso aeróbico.