02/06/2012

En Europa, soluciones mixtas

El grado de sofisticación del manejo de sus residuos suele ser un indicador del grado de bienestar de un país. En 27 estados de la Unión Europea hay amplias variantes.

Como en todos lados, hay diferencias en las maneras en las que los vecinos hacen las cosas. Y en Europa la producción y el tratamiento de los residuos sólidos urbanos no son una excepción. Según un informe de 2009 del organismo de estadísticas Eurostat, en Polonia cada habitante producía en 2006 unos 181 kg de residuos, mientras que en Holanda se generaban 576 kg per cápita. En el mismo sentido, los hogares de Italia, España, Eslovenia y el Reino Unido producían mucho más residuos que el promedio del EU27 (ver mapa) –que en ese momento era 423 kilogramos por persona-, mientras que los de Finlandia y Malta generaban mucho menos. Para poder comparar con nuestro país, los 14,5 millones de habitantes de los distritos del Conurbano y la Ciudad de Buenos Aires producen una media de 1,2 kilos de residuos por día cada uno, que en un año suman 438 kilos: más que el promedio europeo.

En los 27 estados censados en el estudio de Eurostat se reflejan “las diferencias de organización”. Según analiza el informe, “en algunos países los hogares producen vehículos descartados y residuos minerales de construcción, mientras que en otros un servicio especializado se encarga de manejar esos desechos”.

En Europa también hay variantes en el tipo de tratamiento de los residuos, que se clasifica en disposición final en relleno sanitario, incineración y reciclado. En promedio, en 2006 en Europa se dispuso en rellenos el 51,5% de la basura, se recuperó el 43,6% y se incineró el 4,9%. Una vez más las desigualdades: en Bulgaria y Rumania el 98 de la basura se envió a los rellenos, mientras que Suecia, Dinamarca y Finlandia incineraron –con el propósito de generar energía y de reducir el volumen- más residuos que la media europea.

Rellenos y compañía

En Holanda, para hablar de uno de los países del continente europeo en los que utiliza la incineración, funciona la que según la Comuna de Ámsterdam, su propietaria, es la planta de incineración de RSU con generación de energía más grande del mundo. En 2010 procesaba 1.606.000 de toneladas de residuos anuales y generaba 125 Mw de electricidad por hora, además de escoria que se utiliza en la pavimentación de caminos comunitarios. En la ciudad holandesa apuestan por las bondades técnicas de la incineración de residuos urbanos en hornos horizontales, que están equipados con una especie de parrillas, y consideran que las plantas de este tipo son viables económicamente son a partir de 250 toneladas de basura por día. Es que los costos de esta tecnología no son bajos: una planta similar a la ciudad de los canales para 550.000 toneladas al año, un poco más moderna, cuesta unos 350 millones de euros.
Otro de los casos es la comuna de Madrid (España), que cuenta con dos plantas de tratamiento integral de RSU que opera una empresa privada, Urbaser. Una de las plantas es el  Parque Tecnológico de Valdemingómez, que recibe la basura, la separa y también convierte en metano los residuos orgánicos e incinera los inorgánicos. Cabe aclarar que, aun con esta gestión integral, un 60% de los residuos de Madrid –donde además funcionan cinco centros de compostaje (ver nota) que en 2009 procesaron más de  740 mil toneladas de residuos- van a un relleno sanitario similar al de CEAMSE.

En la Argentina, con la idea de evaluar la conversión de parte de los RSU en energía, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) viene desde 2011 estudiando la variante de la incineración controlada. En esa línea, en el municipio de San Martín (Mendoza), el INTI está concluyendo “la segunda etapa del desarrollo, completando mediciones y trabajando en la instalación” de una planta demostrativa de procesamiento de RSU con capacidad para 10 toneladas por día, detalla el coordinador del Proyecto de Desarrollo de VERSU del INTI, Raúl Poliak. La instalación es modularizable y cuenta con un sistema de ciclo combinado de gas y vapor que genera electricidad. “Esto es un desafío importante –admite Poliak- porque implica evaluar de una tecnología que traería una solución ambiental-energética para ciudades chicas y medianas. Sería algo innovador”.

 

Este tema en los medios

DW (Alemania)
Combatir la basura a la alemana

Diario El Mundo (España)
Los ciudadanos europeos tiran a la basura la mitad de la comida que compran